El Impresindible papel de la familia en la sociedad

Es difícil imaginar un jardín sin flores, árboles y verdura. Lo mismo debería suceder cuando hablamos de la relación sociedad-familia. Digo que debería, porque en la práctica parece que ya se puede hablar de la primera sin la segunda, núcleo fundamental y razón de ser de la sociedad. Hoy por hoy, convivimos, posiblemente somos partidarios o quizá hasta fomentamos el individualismo, la crisis de los valores y la aceptación pasiva de legislaciones que dejan de apoyar el subsidio de la familia.

Las manifestaciones concretas (divorcios, eutanasia, legislaciones a favor del aborto, aceptación social de las uniones de hecho, etc.) van en aumento y podrían hacernos pensar que el papel de la familia fue preciso solamente en un periodo histórico concreto y de cuyas funciones hoy podemos prescindir. Y sin embargo las apariencias engañan. ¿Alguien cuerdo podría afirmar que por colocar en un amplio espacio flores artificiales, árboles de plástico y pasto sintético tendría un auténtico jardín? Flores, pasto y árboles verdaderos tienen sus funciones dentro de lo que llamamos jardín. Y esas funciones son, tanto de forma individual como en su conjunto, esencialmente las mismas. Una situación parecida acontece con la familia.

La familia es una institución insustituible socialmente valiosa pero, ¿cuál es su papel? ¿Por qué es valiosa? ¿En qué áreas concretas ese papel evidencia sus beneficios y por qué otra institución no puede sustituirla?

1. Papel El papel de los elementos que componen un jardín no es meramente estético. Es bien conocido que flores y árboles producen oxígeno necesario para la vida humana. La familia es el oxígeno para la sociedad. Fundada en el único y verdadero vínculo natural capaz de generar vida, el matrimonio entre un hombre y una mujer, la familia es la primera sociedad humana donde sus miembros son educados y amados.

2. Valor El papel de la familia conlleva un valor. Es decir, una aptitud para hacer frente a los males con los que se enfrenta como:

a) Individualismo basada en una errónea concepción de la libertad que la hace degenerar en libertinaje y que promueve un desinterés e indiferencia hacia los demás, la familia nos recuerda que somos seres que nos interrelacionamos y que por eso mismo necesitamos de los otros así como ellos nos necesitan.

b) Crisis de los valores y las virtudes, la familia hace resonar la voz de aquellos que, aunque desestimados por muchos ante las exigencias que conlleva vivirlos y fomentarlos, son pilares sólidos sobre los que se construye una sociedad auténticamente humana.

c) Legislaciones erróneas que hacen desestimar y aparecer como anticuada, obsoleta o superada la institución familiar. De ahí que implícitamente se necesiten políticas gubernamentales que favorezcan el que los jóvenes vean en su hermosa realidad la familia a través de las facilidades que para ello se les debe dar en materia de vivienda, prestaciones laborales y mecanismos que permitan conciliar trabajo y familia.

3. Áreas Para captar mejor la importancia del papel de la familia pensemos en las consecuencias de un despojo del auténtico lugar que esta institución debe seguir poseyendo. Económica: es que una sociedad no puede crecer ni desarrollarse si no se invierte en ella. Y es que resulta evidente: cómo lograr que un país mantenga su riqueza si no hay quienes la generen. Social: Siendo que la familia es la primera escuela de virtudes y valores, cómo sin ella logrará conocerlos la persona. Cultural: Una sociedad sin valores es una sociedad sin referencias. Cómo conocerá la solidaridad hacia el necesitado, el enfermo y el que sufre si nació en la división; cómo comprometerse y respetar al gobierno si nació fuera del compromiso que es una falta de confianza en el otro y en sí mismo. Habíamos revisado el papel y el valor de la familia así como las aéreas en donde la misma tiene su importancia en la Económica, Cultural y Social pero ¿la familia puede sustituirse o suplantarse?

4. Insustituible Podría pensarse en que, con el declive de la familia, otra institución podría tomar su papel. ¿Y cuál sería la más adecuada? ¿Cuál la correcta? ¿Cuál la mejor? Por la historia conocemos lo que ha sucedido cuando el Estado ha intentado suplirla. El régimen nazi es el último ejemplo concreto de ello. Sin embargo, ¿el Estado estaría dispuesto a invertir no sólo dinero sino amor en cada hijo? El amor, el cual en mayor o menor medida conocemos todos los hombres, es el factor diferenciador. La familia, la auténtica, es la única capaz de dispensar el amor que sólo en ella se puede dar y recibir.

Hemos recordado el papel de la familia, su valor, los lugares donde ese valor se hace más palpable y el hecho que la hace aparecer como insustituible. Posiblemente aún alguno pudiera seguir pensando que a un árbol de plástico, al pasto sintético y a unas flores artificiales se les puede llamar jardín. Pero no es así, El amor en la familia es como el oxigeno para el jardín y ese nos proviene de Dios, La familia como Iglesia Domestica posee un valor que nadie le podrá arrebatar y a la vez ningún ser humano ni institución podrá otorgar solo Dios, que es el que nos ayuda a generar el amor entre cada integrante de la familia y de nosotros depende que nuestro jardín florezca y crezca día con día

 

Fuente: catholic.net

 

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